lunes, 28 de septiembre de 2015

El poema de Alicia



El poema de Alicia
     Érase una vez una niña llamada Alicia que estaba escribiendo un poema sobre un río muy bonito y la estatua antigua que había junto al río.
     Su madre le trajo un plato con unas ciruelas y un poco de pan de maíz para merendar.
     Mientras se comía una ciruela se puso a leer el poema que había escrito, era tan gracioso que se puso a reir y se atragantó. Al toser la ciruela cayó sobre la hoja y la manchó.
     La pobre Alicia fue a enseñarle a su madre la hoja sucia, su madre la abrazó con un suave vaivén para consolarla y le dijo- Tranquila cielo, tranquila!-. Luego le dio una peonza con unos oboes dorados dibujados.
     Alicia se fue a jugar con su nueva peonza muy contenta.
     Desde ese día aprendió que no podía comer encima de las cosas que había escrito porque se manchaban.




Historia colectiva usando palabras con diptongo e hiato